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Después de mucha insistencia y mas con el fin de deshacerse
del niño, que porque realmente estuviera convencido de sus
cualidades, acordaron una dura prueba: patear 1000 veces seguidas
una pequeña rama de un árbol; si la prueba era superada
le enseñaría sus técnicas de combate.
El maestro sé escondió
para ver el fracaso del niño, pero cual seria su sorpresa
al ver que ese pequeño niño se esforzaba sin parar
por cumplir la meta fijada. Tal fue la impresión que le causo
que realmente comenzó a entrenarlo en una eficiente técnica
de combate llamada CHAKURIKI, de
la cual hoy día se conoce poco. Desde esa época ya
comenzaba a destacarse el indomable espíritu del joven Oyama.
En1938, a la edad de 15 años,
Mas Oyama viajó a Japón con el deseo de ingresar a
una escuela de aviación y convertirse en piloto de combate,
pero se vio obligado a abandonar su sueño y empezar a trabajar.
Continuo practicando Judo y boxeo y
su interés por las Artes Marciales le llevo al Dojo de Ginshin
Funakoshi en la universidad de Takushoku, y así comenzó
su practica en Karate de Okinawa. Con su dedicación, Mas
Oyama progreso rapidamente, a los 17 años era 2 Dan, y a
la edad de 20 años, obtuvo su cuarto Dan, cuando entró
al ejercito imperial japonés.
Tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, Oyama,
así como muchos jóvenes japoneses, estaba sumido en
una crisis personal. Encontró una forma de vencer su desesperación,
entrenando con Su Nei Chu, un maestro coreano de Goju Kai. Este
gran maestro, conocido por su poder físico y profunda inclinación
espiritual, tuvo una gran influencia en el joven Oyama. El maestro
So le enseñó la inseparabilidad del Budo y los fundamentos
del Budismo. Después de algunos años de entrenamiento,
el maestro So aconseja a Mas Oyama hacer un fuerte compromiso y
dedicar su vida al camino marcial y retirarse en un refugio en la
montaña y entrenar su mente y su cuerpo.
En 1946, Mas Oyama fue a entrenarse
a un remoto lugar, el monte Kiyosumi en la prefectura de Chiba.
Estaba acompañado por uno de sus estudiantes llamado Yashiro.
Un amigo, el señor Kayama, les enviaba víveres cada
mes. El entrenamiento era extremadamente fuerte - 12 horas al día
sin días de descanso, pararse bajo una fría cascada,
romper piedras de río con las manos, usando los árboles
como makiwara y saltar sobre plantas cientos de veces al día.
Gracias a este riguroso entrenamiento, Mas Oyama aprendió
a dominar la tensión mental causada por la soledad, pero
Yashiro no pudo aguantar y renuncio después de 6 meses.
A los 14 meses, el Sr. Kayama dijo a
Oyama que, debido a circunstancias imprevistas, no podía
seguir patrocinando su retiro en la montaña, y fue así
como el plan original de Oyama de permanecer en soledad por tres
años llegó a su fin.
En 1950, Mas Oyama inició sus
famosas batallas con toros; en parte para poner a prueba su fuerza
y también para que el mundo admirara el poder de su Karate.
En total, Oyama luchó contra 52 toros, matando a tres al
instante y cortó los cuernos de 49 de ellos con el borde
de la mano (SHUTO).
En 1957, a los 34 años, estuvo
a punto de morir en México cuando un toro le alcanzo en la
espalda, pero Oyama pudo librarse y cortó su cuerno. Estuvo
incapacitado por 6 meses, mientras se recuperaba de sus heridas.
En 1952, viajó a Estados Unidos
por un año haciendo demostraciones de karate en vivo y por
televisión. Durante los siguientes años, enfrento
varios desafíos, resultando en combates contra 270 oponentes
diferentes. La mayoría de ellos eran derrotados de un solo
puño. Un combate no duraba más de 3 minutos, y algunos
tan solo unos cuantos segundos.
Se le empezó a conocer como GOD HAND (la mano de Dios), una
manifestación viviente de la máxima de los guerreros
japoneses,
ICHIGEKI HISSATSU- ELIMINAR DE UN SOLO
GOLPE.
Mas Oyama abrió su primer dojo en 1953 en Ikebukuro, Tokio.
Era el momento en que la fuerza de su karate estaba en su punto
más alto, así que los entrenamientos eran mucho más
severos. Al verse primariamente como un arte de lucha, los miembros
del dojo se tomaban el kumite muy en serio, estando dispuestos a
dar y recibir. Con pocas restricciones, se atacaba a la cabeza usualmente
con la palma de la mano y toallas al rededor de las manos, a Muchos
estudiantes venían de practicar otros estilos, los cuales
Oyama comparó y construyó su propio estilo de Karate.
Tomaba las que le parecían las técnicas más
efectivas y gradualmente las introdujo en su entrenamiento; gracias
a esto, se crearon las bases del Kyokushin Karate.
La primera escuela de Oyama fuera de
Japón se abrío en 1957 por Shihan Bobby Lowe en Hawai.
En 1952, Mas Oyama dío su primera demostración en
Hawaii. Allí, Shihan Bobby Lowe concretó una cíta
con él y empezaron a entrenar juntos. El padre de Bobby Lowe
era instructor de Kung Fu, así que habia estudiado las artes
marciales chinas por un largo tiempo.
Habia experimentado con varios metodos
de combate; cuando tenia 23 años, obtuvo 4 Dan en Judo, 2
Dan kempo y ShoDan en Aikido. Pero la poderosa demostración
de Mas Oyama lo habia impresionado.
Mas Oyama invitó a Bobby Lowe a entrenar en Tokio; él
aceptó y entreno por año y medio. De esta forma Shihan
Bobby Lowe se convirtío en el primer UCHI-DESHI de Kyokushin,
una tradición que más tarde sería conocida
como los WAKAJISHI ó los
Jovenes Leones de Oyama, donde solo algunos seleccionados eran escogidos
cada año para dedicarse por completo al Karate por mil dias.
La construcción de los cuarteles
generales se inició en 1963 y fuerón oficialmente
abiertos en 1964. Fúe en este momento cuando Mas Oyama adoptó
el nombre de KYOKUSHIN - CAMINO DE LA VERDAD.
Kyokushin ha iniciado su expansión
alrededor del mundo, y en la actualidad es una de las organizaciones
de artes marciales más grandes del mundo.
NO PODEMOS DECIR QUE KYOKUSHIN KARATE
ES EL MEJOR ARTE MARCIAL O QUE HAY ARTES MARCIALES BUENAS O MALAS,
SINO QUE HAY BUENOS O MALOS PRACTICANTES, KYOKUSHIN SE DESTACA DENTRO
DEL MUNDO DE LAS ARTES MARCIALES, GRACIAS AL GRAN ESFUERZO QUE HACEN
SUS PRACTICANTES, POR SEGUIR LA HUELLA DE SU FUNDADOR
Es obvio decir que un estilo solo es
fuerte sí quienes lo practican también lo son. Por
lo tanto, es responsabilidad de todos que hallan decidido seguir
a Sosai, el entrenar duro y forjar un espiritú indomable
para que así la tradición, espíritu y fuerza
de Kyokushin Karate pueda ser reconocida por todos durante muchos
años.
La naturaleza y propósito del Arte Marcial es universal
Todos los deseos egoístas
se deben quemar en el fuego de un arduo entrenamiento Mas
Oyama
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